Aquí tenemos un estudio devocional basado en los poderosos mensajes que hemos escuchado en la iglesia, especialmente el sermón sobre los "Aromas Agradables a Dios". Es una reflexión que nos invita a examinar nuestro corazón y nuestra vida para asegurarnos de que lo que ofrecemos a Dios sea de grato olor ante Él.

Estudio Devocional: Nuestra Fragancia Ante Dios

Introducción: ¿A qué olemos ante Dios?

En nuestra iglesia, hemos tenido la bendición de recibir palabra fresca y poderosa del Señor, que nos recuerda que Él está siempre con nosotros. Recientemente, nuestra Pastora Ruth nos compartió un mensaje profundo sobre los aromas espirituales que suben a Dios, animándonos a clamar al Señor para que Su palabra penetre en nuestros corazones y corrija aquello que le desagrada. Se nos recordó que somos simplemente "meseros" de la palabra, compartiendo lo que el Señor pone en nuestros corazones con temor y temblor, sabiendo que Él nos tomará cuentas de lo que aquí se habla. La palabra de Dios es como una espada de doble filo que penetra y sana, trayendo consolación y exhortación. Este mensaje nos lleva a reflexionar sobre la fragancia que nuestra vida emite delante de Dios, un tema crucial para nuestra comunión con Él.

Los Aromas Necesarios: Mirra e Incienso

La pastora comenzó su enseñanza llevándonos a Cantares 3:6, que pregunta: "¿Qué es eso que sube del desierto como columnas de humo con perfume de mirra e incienso con todos los polvos aromáticos del mercader?". Este pasaje nos introduce a dos aromas espirituales clave:

Los Aromas Desagradables Ante Dios

Nuestra vida puede emitir un aroma desagradable para Dios, comparado con el olor fétido de una tumba abierta. Estos aromas representan el pecado, la muerte y el juicio de Dios. La palabra nos advierte sobre:

La Música y Nuestro Ambiente Espiritual

Se enfatizó que la música tiene un impacto significativo en nuestra alma. Puede ministrar para bien, trayendo sanidad y libertad a través de la alabanza, o para mal, atando y atrapando nuestra alma con mensajes negativos o contrarios a la fe. Es crucial discernir qué tipo de música permitimos que ministre a nuestro corazón y a nuestra familia, ya que afecta directamente nuestro ambiente espiritual. No podemos con una mano servir a Dios y con la otra abrazar lo que el mundo ofrece. Nuestro hogar debe ser un lugar donde la presencia del Señor permanezca, no solo cuando estamos en la iglesia.

Transparencia y Confesión del Pecado

Delante de Dios, nada puede ser ocultado; Él conoce nuestros pensamientos y el estado de nuestro corazón. Sin embargo, Él desea que seamos transparentes y confesemos nuestros pecados. No basta con pedir perdón de forma general; necesitamos reconocer específicamente en qué le hemos ofendido. La confesión, seguida de un cambio de vida (metanoia), es lo que permite alcanzar Su misericordia. El orgullo nos impide muchas veces volver a Él o arreglar las cosas con nuestros hermanos. El hijo pródigo regresó a casa reconociendo su condición, dejando atrás el "olor de los cerdos" (el pecado).

Los Aromas Agradables a Dios

En contraste con los olores desagradables, la palabra también nos muestra ejemplos de lo que agrada a Dios: